A sus ochenta años, Bree nunca ha sido del tipo de persona que se encoge de hombros y acepta las cosas sin más. Su plan de restauración capilar sin cirugía devolvió el volumen a las zonas debilitadas de la parte superior de su cuero cabelludo, de forma gradual y sin un solo procedimiento. Estas fotos de antes y después muestran los resultados y transmiten una silenciosa reflexión: sentirse bien con el cabello no tiene fecha de caducidad.