Hay un toque conservador en la forma en que Kelsey aborda la mayoría de las cosas, incluido el pelo. A sus 44 años, optó por un tratamiento de restauración capilar no quirúrgico en lugar de cualquier otra opción más invasiva, recuperando el brillo y la densidad de forma paulatina y metódica. Los resultados se aprecian en estas fotos del antes y el después: una raya que vuelve a parecer tupida y un pelo que se comporta como antes.