A Simone no le importaba el tiempo de recuperación. La micropigmentación capilar permitió a esta mujer de 31 años salir del centro con la densidad que buscaba, y los resultados se aprecian claramente en estas fotos del antes y el después: un sombreado aplicado con tanta delicadeza que da la sensación de grosor en lugar de pigmento, y que se integra de forma natural con su propio cabello.