Gray es un profesor de 40 años y todos los estudiantes creían que se vería mejor con más cabello. Estaban totalmente de acuerdo y, tras años de burlas, decidieron seguir adelante con un microinjerto capilar. Cuando regresas a la escuela el próximo año, nadie nota que se hizo un trasplante capilar, pero tampoco nadie nota que alguna vez haya sufrido pérdida de cabello.