Gabe es un paciente asiático de 42 años que llevaba años observando cómo su línea capilar se afinaba en la frente antes de decidir que había llegado el momento. Su trasplante capilar reconstruyó el borde frontal con una colocación fina, pelo a pelo, y estas fotos de antes y después muestran los resultados: una línea capilar natural que parece que nunca se fue.